Quantcast

Ventas

Tuesday 26 march 2013 2 26 /03 /Mar /2013 16:26

Como ya sabrás, mi idea que que toda la información que entre en mi cabeza debe servirnos para algo. Esto mismo trato de inculcar (afortunadamente con considerable éxito) en mis lectores y en los clientes que asesoro sobre marketing turístico en Internet.  

Por lo tanto, con esto que leerás a continuación, tienes que hacer algo, tiene que ser información que conviertas en actos de tu parte para que tu negocio de turismo funcione mejor. 

Hoy leo que, según un estudio de mercado, Facebook acaba de desplazar a Google como el sitio más popular en EE.UU (clic aquí para ver la nota original en inglés). Si bien no es determinante (hay otros estudios que aún no le dan a Facebook el primer lugar), es increíble ver cómo aumentó la cantidad de visitas en Facebook en un 185% si tenemos en cuenta el mismo mes pero de 2009

Sí, muy interesante y lindo, pero todos nosotros, que no somos dueños de Facebook, cómo nos podemos beneficiar con esto? Aquí van algunas ideas para que pongas en práctica YA! 

  • utiliza la enorme cantidad de tráfico de Facebook y sus herramientas de sectorización: si bien poner un anuncio en Facebook es más difícil (y exigente) que los enlaces patrocinados de Google Adwords, si lo haces bien, tienes muy poca competencia (aún) y puedes llegar a sectores mucho más concretos, de un modo más directo, y en muy poco tiempo. Ahora, sí o sí deberás hacerlo bien, o correrás el riesgo de que cancelen tu cuenta, junto con todos tus contactos. Es algo que les pasó a algunos conocidos, y no es una experiencia agradable.  
  • aprovecha la poca competencia: son muy poquitos los que hoy anuncian en Facebook. Al menos son pocos los que lo hacen bien. Eso es una gran ventaja, porque si sabes 3 ó 4 “truquitos” específicos, Facebook es un aliado increíble (y único) no sólo para conseguir interesados en tu agencia o destino turítico, sino también para fidelizar a los que ya existan en tu empresa.  
  • genera clientes ahora que es más fácil: aprendamos de la experiencia. En el año 2002, cuando Adwords apareció en escena, era barato, rápido y sencillo colocar campañas de enlaces patrocinados. No fueron muchos los que aprovecharon la fiebre de “Google Cash” que, finalmente, terminó en el conocido “Google Slap”, donde muchos anunciantes se quedaron sin lugar, los precios por clic subieron astronómicamente y demás. Hoy Facebook está en pañales, y si sabes cómo promocionar los destinos de tu agencia, entonces habrás logrado  

Puede que sea una cuestión pasajera, una especie de moda, o puede que (como me parece) Facebook llegó para quedarse con el primer puesto de tráfico por un largo tiempo. Habrá que ver qué hace Google, que nunca vivió en toda su historia, desde que llegó al primer lugar, una situación semejante. Tanto sus dueños como sus accionistas no van a quedarse de brazos cruzados. Mientras tanto, nosotros, como consumidores de ambos servicios, seguramente nos veremos beneficiados! Viva la competencia! 

Autor  Gabriel F. Piconero

Por Gestión de PYMES - Publicado en: Ventas
Escribir un comentario - Ver los 0 comentarios
Friday 8 february 2013 5 08 /02 /Feb /2013 17:27

El tener claro la diferencia entre vender y comprar, determina el éxito o el fracaso de un actual o nuevo proyecto, aún cuando se trate de un excelente producto o servicio. 

¿Vender es todo aquello que se factura y se cobra contra la entrega de una mercadería o la prestación de un servicio?, ¿Acaso la venta no puede ser producida por la exclusiva voluntad del cliente potencial (prospecto)?  

Cuando alguien acude a una estación de servicios a “inyectar” gasolina o GLP, deberíamos definir a esta actitud de la empresa como “facilitadora de compras” y no como una venta. En este caso, la compra se realizará únicamente si el prospecto está completamente convencido de cuál es el producto que necesita, la urgencia de dicha necesidad o bien el nivel de deseo en adquirirlo. La publicidad a través de sus distintos medios, los consejos de amigos o familiares, algún profesional, etc., pueden haber colaborado en impulsarlo a la decisión de buscar determinado producto o servicio, pero no por una acción de ventas de un representante de la empresa. 

Vender, en cambio, “Es el proceso por el cual una persona (vendedor) induce a otra (prospecto) a pasar por todos y cada uno de las siguientes etapas: 

1. Analizar sus necesidades hasta concluir con el prospecto que tiene un problema. 

2. Despertar su interés referido al producto o servicio que se ofrece. 

3. Verificar si tiene capacidad de pago, para continuar con el proceso de la venta. 

4. Efectuar la propuesta de valor en términos de beneficios. 

5. Tomar y ejecutar la decisión de comprar. 

Las empresas en general hoy en día deben enfocarse en Cómo vender, y no en Qué vender, en consecuencia se tiene que cambiar la forma de vender, vencer resistencias, aprovechar el talento de la fuerza de ventas experta e inyectar técnica. 

Aun tratándose del mejor de los productos o servicios, nadie puede venderlo si fundamentalmente no sabe o no puede inducir a otra persona potencialmente compradora a modificar su comportamiento (reflexionar, estudiar, analizar, probar, responder, decidir, etc.) en forma natural, a través de técnicas profesionales de venta, sin ejercer presiones de ninguna índole. Solo se requiere tener el deseo de hacerlo bien, aprender los conceptos y habilidades requeridas para ello, y reunir los requisitos mínimos del perfil definido para vender cada producto o servicio que se desea (Edad, sexo, nivel de educación, inteligencia, etc.). 

Entonces cuando las ventas bajen, debemos reflexionar si es que eso es debido a que “no vendió”, o porque “no le compraron”. 

 

Orlando Ponce Polanco – orlandoponce@partnerconsulting.com.pe  Magíster en Dirección de Marketing Premio Especial Robert Maes 2005 de la Universidad del Pacifico, Master en Administración de Negocios – UNT, Licenciado en Administración. Postgrado en Finanzas, y especialización en Gestión Empresarial en ESAN, Universidad de Piura. Consultor en Dirección Estratégica, Comercial, Sparring y Coach Directivo.

Por Gestión de PYMES - Publicado en: Ventas
Escribir un comentario - Ver los 0 comentarios
Friday 8 february 2013 5 08 /02 /Feb /2013 16:59

En algún momento de toda entrevista de ventas, todo potencial comprador espera recibir alguna recomendación por parte del vendedor que le clarifique si su análisis de satisfacción que lo llevó a esa instancia es acertado, o no, para tomar así su mejor decisión de compra. 

Sin embargo, por frustradas experiencias como consumidor, intento como consultor en ventas encontrar una respuesta objetiva que me explique: ¿Cuántas ventas se estarán perdiendo por desconocer qué es y cómo se argumenta eficientemente?. 

Con el fin de comprender mejor los alcances del tema del presente artículo, simplemente recuerde si el vendedor de algún negocio le argumentó eficientemente a usted sobre un producto electrónico, tecnológico, un software o de un servicio. 

Mi más reciente experiencia 

Al igual que muchos compradores en nuestros días, luego de hacer una preselección por Internet en varios sitios de productos electrónicos quise apreciar el producto personalmente y me fui a una importante tienda de artículos electrónicos y para el hogar en mi ciudad. 

En la entrada, seis vendedores conversaban animadamente entre sí ignorando mi presencia, por lo que me dirigí a la vitrina en donde se exponían los productos que buscaba. 

Instantes después debí buscar al responsable del sector con quien, luego de intercambiar saludos, se produjo el siguiente diálogo (no de ventas, por cierto): 

- ¿Qué máquina le gusta? 

- Esta – dije señalándola con el dedo sobre el cristal de la vitrina. 

- ¿Qué es lo que desea saber sobre ella? 

- Sólo quiero apreciar la calidad de las fotografías que podré tomar con ella – expresé-.

- Lamentablemente debería ir a buscar la llave para abrir la vitrina, pero le informo que no tiene la batería cargada. Le cuento que tiene 8 Mega píxeles, la pantalla es de 3 pulgadas y… 

- Gracias, pero solo quería saber cómo se ve la calidad de las fotos.- y me retiré del local bastante frustrado como potencial comprador. 

Olvidemos por el momento las medidas de seguridad del local para evitar robos de productos pequeños y de valor, pero que la llave de la vitrina no esté a su disposición inmediata del vendedor del sector y que la máquina fotográfica no posea baterías, bueno, esto ya no se comprende realmente. 

Ahora concentrémonos en cómo argumentó ese vendedor en mi corta entrevista: 

Luego de disculparse por no tener la llave, comenzó a describirme las características técnicas más salientes del equipo y que, por cierto, ya conocía por haber investigado en Internet. 

Tal vez el vendedor ignoraba que lo que todo interesado comprador espera es que nos expliquen qué significa esa característica para mí, luego de informarse sobre lo que realmente necesito o deseo solucionar con el producto o servicio que estábamos analizando. 

Es importante destacar que esta experiencia se produce hoy en muchas tiendas importantes que venden productos de valor, así como en otros establecimientos que venden servicios. 

¿Qué es una buena argumentación de ventas? 

Es la maravillosa oportunidad que posee todo vendedor para asesorar a cada entrevistado, luego de informarse sobre lo que desea, necesita o desea solucionar con el producto o servicio que ofrece. 

Es tal su valor que una buena argumentación de ventas, expresada “a la medida” y convincentemente sobre lo que realmente necesita el potencial comprador, conduce siempre a un cierre de ventas con total satisfacción. 

Esto se logra porque el comprador potencial llega a comprender con absoluta claridad los beneficios que percibirá por cada característica y hasta visualizar la escena en donde disfrutará de dichas propiedades. 

Sólo cuando esto se logra, lo llevará a una segura instancia de compra, pero con total comprensión y satisfacción por su buena decisión. 

Para lograrlo de una manera eficiente, el vendedor deberá poseer el conocimiento objetivo del producto o servicio en términos de venta, con el objeto de poder argumentar los beneficios que disfrutará al convertirse en propietario del mismo mediante una sencilla pero altamente efectiva técnica de venta. 

Conclusiones 

Aunque no se aprecie, sepamos que cada vez que nos relacionamos, somos evaluados y calificados por nuestro interlocutor. Y especialmente en la venta, esto se registra, se recuerda y se transmite en su ámbito social. 

Si bien nos disgustamos cuando no somos bien atendidos por un vendedor en situaciones como la descripta, siento que no deberíamos responsabilizarlo a él sino a quien lo seleccionó, lo incorporó, lo capacitó y lo puso en funciones y luego no comprobó la manera en que estaba haciendo su importante labor de asesoramiento para vender más. 

Tal vez el responsable no tuvo en cuenta que estamos viviendo en un mundo que avanza tecnológicamente a pasos agigantados desde mediados de los años 90, al punto tal que hoy todo comprador medianamente inteligente sabe que no solo puede informarse y comparar productos por Internet sino que además puede obtenerlo al mejor precio y recibirlo en su domicilio. 

Ante este escenario y anticipándonos al futuro, considero que esta cualidad debería ser un motivo para diferenciarse entre sus competidores reales y especialmente de los virtuales. 

Aunque no se haya tomado en cuenta la importancia de una buena formación de los vendedores para que logren el máximo de potencial en cerrar ventas con satisfacción al cliente, esto generaría un efecto muy inmediato que haría una gran diferencia en la calidad de atención a clientes y en los resultados de venta que se obtendrán. 

La argumentación de ventas es su mejor oportunidad de vender más por cada entrevista que realice en cada día de trabajo. Además, transmite una excelente imagen ante cada potencial comprador porque, compre o no en esa oportunidad, regresará seguramente en el futuro para recibir ese tan necesario asesoramiento. 

Finalmente, todo lo que hemos analizado aquí podrá ignorarse o ponerse en práctica hoy mismo. Sea cual fuere la decisión que tome e implemente como responsable del negocio determinará en dónde estarán haciendo sus próximas compras sus clientes y potenciales compradores de lo que usted ofrece.

Autor Martín E. Heller - ceo@hellerconsulting.com 

Por Gestión de PYMES - Publicado en: Ventas
Escribir un comentario - Ver los 0 comentarios
Friday 8 february 2013 5 08 /02 /Feb /2013 16:51

El “target” o público objetivo es fundamental en cualquier negocio online. Es el consumidor “ideal”, el que tienes en tu mente. Es alguien que te necesita y quiere lo que tienes para ofrecerle. 

A él vas a destinar cada acción, producto o servicio que ofrezcas. Pero, ¿cómo reconocerlo? Y, una vez que lo identifiques, ¿cómo llegas a él? Estos son los pasos a seguir: 

1. Deja de generalizar. Un error frecuente es poner una Web muy general y esperar a que los interesados se acerquen. Es lo que debes evitar. Tómate un tiempo para reconocer a tu cliente ideal y focalizarte en él. 

2. Ponte en su piel. Un problema común es separar al cliente ideal del mundo real. Lo asociamos con las estadísticas y tendencias, pero no con personas comunes. Para evitarlo, ponte “en sus zapatos” y recuerda que se trata de una persona de carne y hueso. 

3. Haz preguntas y respuestas. Anota todo, ya que te guiará para crear el perfil de tu cliente ideal. Por ejemplo: 

• ¿Cuál es su edad?
• ¿Es hombre o mujer?
• ¿Cuál es su estado civil? ¿Tiene hijos?
• ¿Dónde vive?
• ¿Cuál es su nivel educativo?
• ¿Cuál es su hobby? ¿Realiza deportes?
• ¿Pertenece a alguna asociación profesional o grupo social?
• ¿Tiene un negocio? ¿En qué industria? ¿Trabaja en su casa? ¿De qué tamaño es su negocio?
• ¿Qué problemas tiene? ¿Cómo se pueden solucionar?
• ¿Ya ha trabajado con alguien como tú? Si es así, ¿por qué dejó de hacerlo? 

4. No olvidemos al dinero. Este cliente ideal, ¿es de los que invierten para resolver sus problemas? ¿Pagaría por lo que tú ofreces? Si la respuesta es “no”, sácalo de la lista. Recuerda que esto es un negocio y lo que estás buscando es ganar dinero. Sé honesta en este punto. 

5. Investiga su mercadoSi ya respondiste las preguntas, creaste el perfil de tu cliente y crees que serías la horma de su zapato, ahora, averigua más sobre él. Visita sus sitios Web y perfiles de sus redes sociales . ¿Qué preguntas se está haciendo? ¿Cuáles son sus necesidades? ¿Son las que tú puedes satisfacer? ¿Cómo puedes ayudarlo?. 

6. Notarás que tienen mucho en común… Una vez que hayas dado con tu cliente ideal, verás que tienes una estrecha relación con él. Habrá sinergia: tu empresa y tu cliente ideal son los compañeros perfectos, unidos como por el destino.

7. … pero tú tienes las respuestas. Si bien hay relación entre ustedes, no están en igualdad de posiciones. Tú eres “la dueña” de las respuestas. Recuerda que llegaste para solucionar sus problemas, que él te necesita y pagará por lo que ofreces. La idea no es que ganes soberbia, sino que pierdas timidez… 

8. Ya lo definiste; ahora, dedícate a crear. Una vez que haya identificado a tu cliente ideal, te resultará mucho más fácil diseñar un plan de marketing en torno a su identidad y necesidades. 

9. Háblale a tu cliente ideal. Es importante que te dirijas a él en tu página web, en tu blog, tus materiales de marketing y de comunicación. Demuéstrale que te estás dedicando a él, que tú eres la persona que está necesitando y que llegaste “al mercado” para resolver sus problemas. 

10. Focalízate sólo en él. No pierdas tiempo buscando clientes que no entren en el perfil de tu ideal. Pon todas tus fuerzas en alguien que realmente te está necesitando. Cuando esa persona te descubra, será mucho más probable que te contrate. 

Recuerda que, hoy en día, es muy importante la especialización. Si tienes un mercado reducido, te convertirás en un referente. Y, además, podrás aplicar lo que aprendes de un cliente a todos los demás, ya que tendrán necesidades similares. 

Bárbara Langer – barbara@asistencia-virtual.com

Por Gestión de PYMES - Publicado en: Ventas
Escribir un comentario - Ver los 0 comentarios
Friday 9 november 2012 5 09 /11 /Nov /2012 21:12

Nuestro amigo y especialista, Rodolfo Salas, una vez mas nos invita a reflexionar sobre unos de los activos mas importante de la empresa. En este caso, nos presenta este articulo que ha publicado en su blog Estrategias de Negocio donde Hugo Bruneta,se pregunta:

Existe la calidad del cliente? ¿Una organización puede parametrizar la misma? ¿Todo el que le compra a su organización, realmente le aporta valor? Tres preguntas para una nueva variable que se incorpora en el marketing contemporáneo: el cliente.

Al hablar de “calidad del cliente” se hace referencia al conjunto de aspectos que califican al consumidor como persona deseable de conservar en el desarrollo de una empresa. Si esto es así se dan por sentados varios aspectos: que la calidad del producto está garantizada por principio, que una organización puede elegir los clientes que desea atender y servir, y lo más importante, que estos reaccionan ante el desempeño de una organización de tal manera que participan activamente en las propuestas de servicio, en las practicas de mejoramiento, pero también en los momentos en los cuales la organización se equivoca. Lo anterior plantea un giro importante en la apreciación del consumidor: no vale por lo que compra sino por lo que puede aportar en el largo plazo a favor del desarrollo, consolidación y crecimiento del negocio. Como dice el slogan de un centro comercial, “lo importante no es que compre, lo importante es que vuelva” y yo agrego, una y otra vez.
Si la calidad del cliente la puede modelar la organización, es necesario comprender el significado del mismo para la organización. Una rápida lectura de este concepto permite aproximar tres ideas para observar con mayor objetividad el criterio que se expone en este ejercicio:
 
Primero: El valor estratégico del clienteEsta referencia expone la afinidad entre el perfil particular del cliente y los objetivos de la organización. Una organización que define el valor estratégico del cliente reconoce la importancia de invertir en servicio y comunicación tanto o más que en el producto técnico. Se ha tomado el trabajo de hacer unos cálculos sencillos, como por ejemplo, ¿Cuánto cuesta traer un nuevo cliente? ¿Cuál es el ciclo de permanencia de estos clientes? ¿Qué tienen en común aquellos que hacen recompra? ¿Qué tienen en común aquellos que generan tensión en la administración de ventas?
El valor estratégico también se obtiene al comprender lo que genera un cliente en la creación del capital intelectual de la empresa. Un nuevo producto, en manos de un “cliente de calidad” tendrá muchas posibilidades de ajustarse, mejorar y especialmente, probarse. En términos simples, la organización aprenderá de su misión, si tiene un interlocutor que le opine, critique y avale sus nuevas propuestas.
Pero hay un ejemplo, que me encanta dar cuando hablo del valor estratégico del cliente y es el siguiente. Imagine que un banco tiene un cliente que posee una cuenta de ahorro en donde todos los meses, la empresa para la que trabaja le deposita su sueldo. Durante años, esta persona, tiene un monto determinado a principio de cada mes y en la medida que lo va necesitando, hace retiros de dinero. Siempre llega a fin de mes prácticamente en cero. En virtud de la rentabilidad que le proporciona esta cuenta/cliente al banco, este no hace nada para averiguar el “valor estratégico”. No le comunica productos, ni lo tienta con tarjetas, ni nada. En principio pareciera lógico que esto suceda ya que es un cliente de rentabilidad prácticamente cero. Pero el banco, al no tener una política relacional que le permita obtener información sobre sus clientes y por ende actuar de manera proactiva, se pierde por completo el valor estratégico de este cliente. ¿Cuál es? Está por contraer matrimonio y necesita una hipoteca para comprar su casa y un crédito personal para atender los gastos de la fiesta. Puedo asegurar que determinar este valor es muy sencillo y el efecto en las ganancias de una empresa es realmente importante.
Segundo: El valor de mercado del cliente. Esta forma de valorar un cliente está estrechamente relacionada con el posicionamiento, aspecto de prioridad en la gestión de mercadeo de una empresa. El posicionamiento está en manos del cliente, aunque sea la empresa la que lo construya con sus actuaciones y desarrollos. Cuando un cliente tiene experiencias positivas o adecuadas con una marca, simplemente hablará bien, la recordará, querrá tener su servicio o producto, sabrá disculpar una situación de coyuntura. El valor de mercadeo se desplazará hacia el cliente, por encima del valor de marca. Será el cliente quien valide la coherencia entre la propuesta publicitaria y de ventas, versus su experiencia como consumidor, comportamientos que técnicamente se pueden medir y comparar. Será coproductor y vendedor al mismo tiempo.
 
Tercero: El valor económico del cliente. Tal vez el concepto más atractivo y mejor familiarizado con los gerentes de empresas. El valor económico no solo se relaciona con el monto facturado. Está inmerso en un conjunto de factores complementarios como la frecuencia de compra, el volumen, la deserción, la ampliación de consumo desde la perspectiva del portafolio, la forma de pago, el margen que aporta a la organización, la cantidad/calidad de nuevos clientes por el referidos, etc. No es solo facturar sino consolidar la operación económica de la mejor forma y conveniencia para todos.
Estas tres perspectivas son parte fundamental de una visión de negocio que esté orientada a trascender los indicadores clásicos del mercadeo para dar origen a otros referentes, centrados en la generación de valor en una sociedad, donde es fundamental el ejercicio que reconozca la voz del consumidor, y desde ese intercambio crear nuevas propuestas de productos con sentido y oportunidad.
 
Abordar el tema anterior puede hacerse desde una guía breve de recomendaciones:
• Analice sus clientes, uno por uno.
• Defina los parámetros que le interesan más allá de la factura y mídalos.
• Plantee una estrategia basada en sus clientes que contemple crecer con ellos de manera rentable.
• Evalúe la rentabilidad de cada cliente y profundice en lo que le ha costado a su empresa mantener clientes de baja rentabilidad.
• Integre al análisis de rentabilidad otros aportes del cliente: prestigio, recordación, visibilidad, reconocimiento, y especialmente futuro.
• Cree relaciones
• Este accesible para sus clientes
• Promueva el diálogo con sus clientes
• Y lo más importante, preocúpese de la participación que tiene sobre el cliente, y así la participación en el mercado llegará sola por sumatoria simple.
Director General de NEXTING – CRM & MARKETING RELACIONAL
Presidente de la Asociación Argentina de CRM
Por Gestión de PYMES - Publicado en: Ventas
Escribir un comentario - Ver los 0 comentarios

Perfil

  • Gestión de PYMES
  • Gestión de PYMES
  • Deportista Casado Ingeniero Feliz Estudioso
  • Consejos de cómo llevar su PYMES al éxito. Artículos sobre temas administrativos, operativos, motivacionales y de interés para poder gestionar y lograr un crecimiento sustentable y exitoso en un mundo competitivo.

Calendario

June 2013
M T W T F S S
          1 2
3 4 5 6 7 8 9
10 11 12 13 14 15 16
17 18 19 20 21 22 23
24 25 26 27 28 29 30
             
<< < > >>
Crear un blog en OverBlog - Contacto - C.G.U - Remuneración por el programa "Gana con tu Blog" - Reportar un abuso - Artículos más comentados